Habitantes de la Colonia Benito Juárez, en Nezahualcóyotl, urgieron a las autoridades por transparencia ante una orden de desalojo cuyo plazo se vence esta semana.
Alrededor de 150 familias habitan una zona federal bajo torres de alta tensión y por dónde corre un gasoducto que en julio registró una fuga.
Sobre Calle Cariño, por ejemplo, vecinos han ocupado sus viviendas por más de 50 años.
“Nos han utilizado como botín electoral, el mismo Municipio que nos prometió ayuda, que nos dijo que aquí no había riesgo y que cada elecciones nos apoyaba, hoy nos quiere sacar a la calle”, reclamó un vecino.
Colonos explicaron que el documento les fue notificado hace una semana, sin embargo, acusaron que, aunque el Alcalde Adolfo Cerqueda aseguró que se trata de un desalojo para cuidar la integridad de las personas, no tienen claridad en los términos y apoyos prometidos.
“Cerqueda dijo a los medios que ya se habían acercado con nosotros para ver a dónde nos iban a reubicar, pero ningún vecino puede confirmar eso. El 27 de octubre nos dieron el aviso de que teníamos que desalojar en 15 días, pero el documento tiene fecha del 20.“Entonces, nos lo entregaron una semana tarde, fuimos a las oficinas a querer dialogar y nadie nos recibe, nadie nos da información, ni del apoyo ni del lugar que según el Alcalde ya tienen para reubicarnos”, reprochó otra vecina.
En las calles de terracería de la Colonia, algunas casas ya tienen 2 niveles construidos, muchas con apoyos otorgados por administraciones pasadas que entregaron cemento, tabiques, láminas, tinacos e instalaron tubería de drenaje.
Acusaron, además, que residentes que no saben leer, no pueden hablar ni escuchar también fueron notificados del desalojo sin saber lo que les estaban entregando.
“Se las dejaron así, sin explicarles nada, nos están violentando muchos derechos, no sólo el de una vivienda digna”, consideraron.





