Luego de que la UNESCO en México alertara sobre el posible incremento en casos de violencia intrafamiliar y de género, derivado del Mundial de Futbol, la Secretaría de Salud del Estado de México lanzó una campaña especial para detectar, orientar y acompañar estos casos en los 125 municipios de la entidad y en las 19 jurisdicciones sanitarias.
Como parte de esta campaña, se coloca a los consultorios y servicios de salud como espacios clave para la identificación de casos, y por consiguiente en su atención integral, incluyendo tanto a niñas, adolescentes y mujeres, que pueden ser los sectores más vulnerables ante este fenómeno.
“Durante el Mundial, es posible que algunas personas en situación de violencia acudan a consulta. La atención en salud es un espacio clave para identificar, escuchar y brindar apoyo oportuno. Una intervención sensible puede abrir la puerta a la protección y la ayuda”, se lee en las redes sociales de esta dependencia estatal.
Se pide al personal de salud estar pendientes de algunos signos que suelen ser indicadores de violencia, entre ellos se encuentran: abuso o dependencia de sustancias, infecciones genitales o urinarias, lesiones ano-genitales, lesiones físicas, miedo, angustia, tristeza, culpa, solicitud tardía de atención médica.
El personal de clínicas y hospitales debe aplicar las herramientas de detección, en un clima de privacidad, confidencialidad, respeto y sin juicios de valor, además de integrar en el expediente clínico los datos de la entrevista y la exploración física de acuerdo a la NOM-004-SSA3-2012, así como llenar los formatos de registro de información correspondientes para casos de violencia familiar en SINBA-SIS-DET-P, SINBA-SIS-17-P, SINBA-SIS-03-P, SUIVE-1, SINBA-SIS-CE-H SINBA-SIS-01-P.
Si se confirma la sospecha de violencia refiere a los servicios que brinden atención especializada.
En los casos de violencia sexual, el personal médico debe ofrecer apoyo inmediato, así como anticoncepción de emergencia hasta un máximo de 120 horas posteriores al suceso, además deberá informar sobre posibles riesgos y garantizar la administración de quimioprofilaxis para ITS, VIH, así como para hepatitis hasta 72 horas posteriores al suceso.
En caso de embarazo producto de violación, se deberá informar sobre el derecho a un aborto seguro (interrupción voluntaria del embarazo por violación) y en su caso referir a los servicios que brinden atención especializada y que las personas usuarias requieran.





