Investigan posible corrupción tras captura de falso policía en Nezahualcóyotl

Agentes del Sector 14 ‘Izcalli detuvieron a Arturo N., de 27 años, en la colonia La Perla, municipio de Nezahualcóyotl, por su probable responsabilidad en el delito de uso indebido de uniformes e insignias oficiales. El sujeto fue observado en la vía pública vistiendo uniforme tipo comando, chaleco táctico y portando insignias con el logotipo de una corporación municipal. Al ser interrogado por los oficiales, admitió que no pertenece a ninguna institución de seguridad pública, por lo que fue puesto a disposición del Ministerio Público.

La Fiscalía estatal abrió una línea de investigación para determinar de dónde proviene el uniforme y las insignias oficiales que portaba el detenido. Entre las hipótesis que deberán descartarse o confirmarse está la posible venta irregular, extravío institucional, robo de equipamiento o incluso filtración interna desde dependencias públicas, lo que implicaría responsabilidades administrativas o penales adicionales. Especialistas en seguridad señalan que, cuando el equipo es auténtico o coincide con modelos oficiales, la investigación suele ampliarse a controles de inventario, almacenes municipales y manejo de bajas de uniformes.

El caso ha reavivado cuestionamientos sobre los mecanismos de control y resguardo de equipamiento policial en el municipio de Nezahualcóyotl, particularmente en lo referente al seguimiento de uniformes, insignias y material táctico. La posible circulación de indumentaria oficial fuera de la institución plantea dudas sobre transparencia administrativa, supervisión interna y rendición de cuentas, temas recurrentes en auditorías públicas relacionadas con corporaciones policiales del país.

El uso ilegal de uniformes policiales no es un hecho aislado. En diversas zonas metropolitanas del país se han documentado casos donde la indumentaria oficial es utilizada para extorsión, retenes falsos, robos o intimidación, aprovechando la apariencia de autoridad. De acuerdo con reportes de seguridad pública y registros ministeriales en distintas entidades, la suplantación de funciones policiales es un delito recurrente en áreas urbanas de alta densidad, donde la población supera la capacidad de verificación inmediata de identidad oficial.

El uso indebido de uniformes e insignias oficiales está tipificado como delito y puede implicar penas de prisión, multas y agravantes, si se demuestra que la indumentaria fue utilizada para cometer otros ilícitos. En caso de comprobarse que el equipo provino de dependencias públicas, la investigación podría ampliarse a responsabilidades por corrupción, encubrimiento, abuso de funciones o negligencia administrativa, según determine la autoridad ministerial.

Por ahora, Arturo N., permanece a disposición del Ministerio Público, mientras peritos analizan la autenticidad del uniforme y la procedencia de las insignias. El resultado de la investigación será clave no solo para definir su situación jurídica, sino también para determinar si existieron fallas institucionales, omisiones administrativas o posibles redes de suministro irregular de equipamiento policial dentro del ámbito municipal.

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Redacción
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