Vecinos de la colonia Benito Juárez, en Nezahualcóyotl, en el Estado de México, sufren escasez y mala calidad del agua potable.
Esto mantiene a decenas de familias en una situación insalubre, debido a que cuando llega el agua tiene una tonalidad oscura. Por eso los vecinos deben recurrir a soluciones costosas de almacenamiento y acarreo.
El Organismo Descentralizado de Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (ODAPAS) de Neza y la Conagua realizan cortes constantes por reparaciones estructurales en infraestructura clave, como la Línea Maestra y la transición de pozos (como el Pozo Neza 4 al nuevo pozo Rey Neza).
Ante la escasez, las familias deben comprar pipas privadas con costos de hasta 350 pesos por unos minutos de llenado, o un promedio de 250 pesos por cada 1,000 litros.
Ante esa situación María Elena Galán, vecina afectada, solicita que abran las tomas:
“Pedimos solamente que abran las tomas y que ya nos dejen de estar diciendo ‘sí va la pipa, no va la pipa’. Pagamos agua de garrafón. Esto ya es insostenible. Ya no podemos aguantar tanto tiempo”.
Además, los habitantes reportan gastar casi un garrafón diario por persona (con costo promedio de 30 pesos) únicamente para el aseo personal básico con tal de evitar infecciones en la piel.
Otro aspecto es el nivel de contaminación que puede saturar los trapos o mallas colocados en las llaves, dejándolos completamente negros e inservibles.
Los afectados relataron que la red fue cambiada en 2019, pero les dijeron “que ni cambiando la red hidráulica íbamos a tener agua y efectivamente no la hay”.
“Yo escuché una entrevista con los expertos de la UNAM y dicen que el agua sigue siendo la misma, lo que falta es la inversión de los Gobiernos para que no tengamos este desabasto”, indicó la vecina.





